34 cóndores
Domingo 28 de Enero de 2018

El caso de los cóndores muertos sacó a la luz la pelea entre puesteros y predadores

Para los productores el puma, el zorro y el cóndor resultan una amenaza que genera importantes pérdidas monetarias. Dicen que no cuentan con el apoyo de los órganos competentes

Para calificar un crimen de perfecto su autor debe permanecer incógnito. La astucia del asesino se mide en su capacidad para borrar pruebas. Pero siempre hay un detalle, por más mínimo que sea, que se escurre y con el que la mayoría de los delitos son descubiertos. Por eso, los expertos en criminología aseguran que el crimen perfecto no existe. Lo que hay son investigaciones imperfectas.
Cuentan quienes participaron en el operativo que se montó tras el hallazgo de 34 cóndores muertos en la localidad de Los Molles, que los cadáveres estaban a 3.000 metros de altitud, ubicados en tres montículos a medio quemar. El frío de la altura demoró el estado de descomposición y las lluvias no permitieron que se incineraran del todo los cuerpos.

Ambos aspectos ambientales impidieron que se borrara la evidencia. También hubo un error más con el que se pudo avanzar en el esclarecimiento del caso. Junto a los cóndores había un puma, corderos y chivos que tenían el sello identificatorio de los propietarios en sus orejas. Se presume que estos fueron los animales que se usaron como carnada para envenenar con carbofurán a las aves.

Las siglas en el ganado sirvieron como un indicio más para realizar los posteriores allanamientos en dos puestos, uno en la localidad de Los Molles y el otro en El Sosneado. En ambos lugares secuestraron sustancias sospechosas que podrían coincidir con los agrotóxicos que especialistas del laboratorio de Buenos Aires confirmaron que tenían las muestras enviadas desde el Sur mendocino.

Por esta causa hay dos puesteros acusados: Nibaldo Baigorria, imputado y con prisión domiciliaria, y otro hombre de apellido Rojas, que continúa prófugo con pedido de captura. Asimismo, según especialistas en ambiente no es casual que los únicos señalados como posibles autores de esta catástrofe ecológica sean puesteros.

Es histórica la disputa entre ganaderos y predadores y aunque hubo distintos intentos por erradicarla, nunca se ha dado una solución definitiva que contemple las necesidades de los productores y las de conservación de la naturaleza. El fortuito hallazgo del que habla el mundo entero visibilizó un conflicto silenciado por años, un crimen del que la sociedad se horroriza, que tiene autores materiales y también incluye a responsables en distintos niveles del Estado y la ciudadanía.

Manifestación y reclamos
Exactamente una semana después de que la Secretaría de Ambiente tomara conocimiento de la muerte de los cóndores, el miércoles pasado, decenas de puesteros de Malargüe marcharon por la avenida Rufino Ortega hasta la plaza San Martín para llegar hasta el palacio municipal, donde fueron recibidos por el intendente y su gabinete. El profesor de historia Ernesto Ovando, dedicado al estudio de los puesteros, calificó esta marcha de única, ya que no existen precedentes.

Tomás Estay, uno de los líderes y organizadores de la manifestación, contó que desde el sector atraviesan muchas dificultades. "El problema del puma y el zorro lo venimos reclamando desde hace muchos años y nunca hemos tenido respuesta. El daño en el ganado es impresionante. Un puma en una noche puede matar hasta cien chivos. Las pérdidas que estamos teniendo son incontrolables. El cóndor también es dañino. Dicen que no mata, quizás no en tanto grado, pero ataca a los terneros recién nacidos y quienes lo nieguen tendrían que venirse un mes al campo", dijo.

El puestero aseguró que desde la Dirección de Ganadería no tienen apoyo. " Todo lo contrario: nos exigen cada vez más cosas y no nos dejan trabajar. Nos están obligando a tener que ser delincuentes. Como productor creo que la economía regional es el ganado, nadie vive de un puma, de un zorro, ni de un cóndor. A nosotros estos animales cada día nos perjudican más. Eso fue parte del petitorio que llevamos", contó Ovando.

Compromisos cruzados
Adrián Gorrindo, jefe del Departamento de Fauna, manifestó que "el sector ganadero ha estado desde siempre con el conflicto de los carnívoros. Hay que sentarse a charlar y son muchas las instituciones responsables. No podemos derivar la culpa solamente en el Estado. También tenemos que ver qué hace el propietario para conservar y cuidar su ganado".

El técnico ambiental especificó: "El puma vive en un hábitat natural y depende de presas de la fauna silvestre para subsistir. Entonces si como ganadero llego, meto un rebaño, e impacto cazando todas las especies silvestres que son la principal dieta del puma, genero un combo inevitable. Hay que tener una mirada más ecosistémica. El ganadero también tiene que generar un compromiso en el manejo de esos animales".

Mabel Chambouleyron, directora de Recursos Naturales, explicó que para resolver el sistema predador-presa se está trabajando en el Sur de la provincia con la fundación Wildlife Conservation Society (WCS), que propone métodos de ahuyentamiento.

"Nuestro desafío es estar en contacto con el sistema científico tecnológico para que nos enriquezca de metodologías y acercarle soluciones al puestero para poder implementar", dijo la funcionaria y agregó que también se han realizado experiencias con perros pastores para cuidar el ganado.

Diferentes voces
Flavio Martínez, de la Asociación para la Conservación de la Diversidad Biológica Argentina (Biota), manifestó que el conflicto entre carnívoros y ganado pasa en todo el mundo. "Los productores al hacer una invasión de los hábitats naturales ponen frente a los predadores una presa potencial y al mismo tiempo los acorralan con las modificaciones del entorno. Hay que aprender a ver el problema", dijo.

Según este biólogo "se habla de hacer trazabilidad de agroquímicos y está muy bien, pero es una parte de la respuesta, porque esto va a seguir sucediendo si no se empiezan a dar alternativas al puestero.
La conservación de los recursos naturales es un proceso social y es responsabilidad de todos". Una de las propuestas de Martínez es usar perros para defender al ganado ya que se está implementando en otros lugares y ha tenido buenos resultados.

Uno de los fundadores de Oikos Red Ambiental, Eduardo Sosa, describió: "La problemática central tiene varias aristas, pero primero tenemos que ver cómo hacemos para enseñarles a los puesteros que son parte esencial de la lucha por defender el ecosistema donde viven y que el cóndor tiene una gran labor" .
Asimismo explicó que ha habido intentos y no un programa sistemático para ayudar a los puesteros. "Recuerdo experiencias de subsidios por animal muerto o la liberación de la caza del animal cebado. La muerte de estos animales es un emergente de un problema más grande que es la presencia de los agroquímicos en los ecosistemas", opinó.

Para Jennifer Ibarra, titular de la Fundación Cullunche, hay una relación directa entre la forma de trabajar el ganado y el estado de los campos. "Acá tenés desertificación, campos incendiados, capacidad de carga superada, majadas con poca sanidad, puesteros que no reciben los subsidios, que no tienen plata para mantener los caminos, que no tienen frigorífico, que sufren ataques de perros cimarrones y si a todo esto le sumás el de un puma es una situación complicada".

La médica veterinaria indicó que tiene que haber una solución integral del Estado. "La Ley de Ganadería todavía contempla el resarcimiento económico por perjuicio provocado por predadores, pero no se aplica. Eso sería una producción seria en una provincia que se dice seria y que quiere apoyar al puestero. El malestar de los puesteros es lógico pero no justifica lo que hicieron", expresó.


Fuente: UNO Mza