Zona sur
Lunes 12 de Febrero de 2018

Río Atuel: 8 mil hectáreas en juego en el conflicto con La Pampa

Opinión sobre el conflicto entre Mendoza y La Pampa por las aguas del río Atuel. Una historia que puede definirse en Buenos Aires. Los riesgos.

Es un conflicto que tiene 70 años, pero en ese tiempo muchas cosas cambiaron. La Pampa se convirtió en provincia, la crisis hídrica golpeó con fuerza y casi al mismo tiempo el derecho ambiental tomó protagonismo.

No se está muy lejos de una definición ¿final? para este contrapunto entre dos provincias, muchas veces teñido de política. La decisión final, según se desprende de las reuniones previas donde no ha habido acuerdo, la tomará la Corte Suprema nacional. Es presidida por Ricardo Lorenzetti, autor por ejemplo del libro "Teoría del Derecho Ambiental", embajador de buena voluntad para la Justicia Ambiental (OEA) e integrante de la Comisión Medioambiental de la Cumbre Judicial Iberoamericana.

Nuestra provincia se apoya en que la demanda es superior a la oferta, en que hacen falta obras que hagan más eficiente el sistema de riego y que el caudal que ofrece es un piso a elevar a futuro con esas obras. Mendoza ofrece 1,3 metros cúbicos por segundo.

La Pampa recuerda que en 1987 la Corte dictaminó que el río es interprovincial (también que Mendoza tenía derecho a regar primero 75 mil hectáreas) y básicamente convierte a Mendoza es un "monstruo" que por negarle el agua convirtió en un lecho seco el río del lado pampeano afectando humedales. Piden 4,5 metros cúbicos por segundo.

La diferencia es enorme. Hay entendidos del lado mendocino que señalan que darle a La Pampa esa cantidad de agua significaría dejar sin agua para riego a 8.000 hectáreas en el Sur mendocino y afectar a 800 regantes. Cuando la Nación construyó los Nihuiles, La Pampa no era una provincia sino parte del territorio nacional. Apoyados en el derecho de tercera generación (ambiental) presionan para tener lo que piden, con muchos bombos y platillos. La reforma constitucional de 1994 incorporó esos conceptos ambientales y dejó en claro que en ello no hay "cosa juzgada".

Con más de 50 millones de dólares invertidos en obras, con propuestas de nuevas y con el súper proyecto del trasvase del Grande al Atuel (que duplicaría el caudal) Mendoza espera cordura. Para que la "cosa juzgada" no sea un oasis productivo basado en el agua del río.

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